3-
Consumí verduras frescas
Todos sabemos que comer verduras es muy sano, pero tenemos
que estar atentas también a la forma de cocción.
El enemigo: Las
frituras.
Los trucos: elegí
cocinar al vapor, al wok y las recetas al horno, utilizando
hierbas y especias. Las verduras no necesitan tanto aceite
ni queso para revelar su sabor.
Proba con esta receta: Lava
y corta en cubos calabaza, berenjenas, morrones y tomates.
Ponelos en una asadera y rocía con 1 o 2 cucharadas
soperas de aceite, o con aceite en aerosol. Espolvorea con
hierbas y especias (tomillo, perejil, comino, orégano…),
sal gruesa y pimienta. Cocina en horno fuerte por 45 minutos…
y voilá!
4-
Selecciona la carne
¿Te gusta la carne? Cuidado con los excesos. Algunas
carnes son muy ricas en grasas.
El enemigo:
la piel del pollo, los trozos grasos de la carne de cerdo,
vaca o cordero.
El truco: selecciona
las mejores partes como el bife, solomillo, el lomo y las
pechugas de pollo…
5-
Los mejores pescados
El pescado, tanto fresco como congelado, es excelente por
su alto contenido de ácidos grasos buenos para el organismo.
Pero evita los platos preparados y las salsas muy pesadas.
Los enemigos:
los pescados grasos y las recetas en salsa.
Los trucos:
La mayor parte de los pescados se preparan tanto al horno,
a la cazuela, en sopas… Es ligero, está lleno
de proteínas, vitaminas, minerales. No abuses de los
pescados grasos (salmón, atún graso, arenques).
En cambio, elegí el lenguado, la merluza y el atún
fresco, mucho más livianos y con bajo tenor graso.
6-
Cocina con finas hierbas
Las finas hierbas dan ese toque especial a tus platos y además
están repletas de vitaminas. El perejil, por ejemplo,
es una de las mejores fuentes de vitamina C.
El enemigo: El
sazonado y también el calor, que quita el gusto de
la albahaca y otras hierbas aromáticas.
Los trucos: pensá
en las finas hierbas para reemplazar la sal, el aceite y la
manteca. Anímate a probar hierbas nuevas: el romero,
el eneldo y el estragón son excelentes, además
de los tradicionales como el perejil y la albahaca. Acompaña
tus recetas con aceite de oliva para darles un toque mediterráneo.
7-
Postres light
Aunque nos tiente mucho el tiramisú, existen alternativas
de postres frescos y esponjosos sin tantas calorías.
Los enemigos: el
mascarpone, la crema fresca y la crema chantilly.
El truco: prepara
un postre con una base de vainillas o pionono, reemplazando
el queso mascarpone por ricota o queso blanco, agregándole
un poco de gelatina sin sabor para agregar consistencia. Añadí
frutos rojos, ¡y disfruta de un postre delicioso! |