2-
Jalea “Light”
La jalea comercial versión bajas calorías
no aporta azúcar, por ende, sólo provee
mínimas cantidades de calorías por cada
porción. Se la puede acompañar con queso
blanco, yoghurt o frutas.
•
Beneficios: Hace un aporte extra de líquido,
especialmente recomendado para aquellas personas que
son reacias a ingerir la cantidad recomendada. Además,
brinda mayor valor de saciedad que el agua.
•
Calorías por porción de 130 g
(1 compotera): 10
Si
se combina con los alimentos antes mencionados, la porción
aporta alrededor de 50 calorías, dependiendo
del tipo y cantidad de alimento que se agregue.
3
– Arroz con leche
Es un postre muy nutritivo, debido a la combinación
de la leche y el cereal. Para transformarlo en bajas
calorías, lo ideal es no utilizar azúcar,
aromatizarlo con esencia de vainilla, ralladura de cáscara
de limón o naranja y canela. Respecto a la leche,
utilizarla descremada y, si fuese posible, reemplazar
el arroz blanco con arroz integral; brinda mucha más
saciedad. Este postre es rico en calcio, vitaminas y
proteínas.
•
Beneficios: Protege huesos y dientes, brinda
valor de saciedad y da energía.
•
Calorías por porción de 150 g
(1 taza): 200. Si se le agrega una cucharada tamaño
postre de dulce de leche “Light”, las calorías
ascienden a 230.
4
– Panqueque de ricota y frutas
Si el panqueque se elabora con leche descremada y, en
lugar de manteca, se utiliza rocío vegetal en
aerosol para lubricar la panquequera, además
de elegir muy bien el relleno, se convierte en un súper
postre bajas calorías. Si se quiere, además,
se puede utilizar harina integral, la cual eleva el
valor nutricional y de fibra. Si se lo rellena con ricota
o queso blanco magro y trozos de frutas, sin ninguna
duda es una de las mejores opciones. Si no se puede
optar por la variante de mermelada o manjar “Light”,
pero ya no provee fibra.
•
Beneficios: Aporta calcio, vitaminas, fibra
y proteínas.
•
Calorías por porción de 120 g
(1 unidad chica): 150. Si se lo consumiera con dos cucharadas
de mermelada, manjar o crema, las calorías estarían
entre los 180, 200 y 220, respectivamente; pero al no
contener frutas (fibra), se reduce notablemente el valor
de saciedad como así también el nutricional.
5
– Frutillas con crema “Light”
El tema pasa por elegir crema con un menor contenido
graso como las que hay en el mercado de un 18 %. Las
frutillas aportan fibra, vitaminas antioxidantes y potasio.
Se les puede agregar edulcorante y/o jugo “Light”
del sabor que a uno le guste (o de naranja natural).
Además, si fuese de su agrado, la crema puede
reemplazarse por queso blanco untable bajo en grasas.
•
Beneficios: Brinda valor de saciedad y, si
se utiliza queso blanco, resulta más nutritivo.
•
Calorías por porción de 150 g
(1 taza): 150, y si es con queso blanco untable, las
calorías descienden a 110.
6
– Yogurt helado
Se puede elegir yogurt saborizado o con frutas, también
se lo puede licuar con diferentes frutas, se lo coloca
en compoteras y se lo congela. Si se opta por yogurt
descremado, resulta un postre muy nutritivo y bajo en
calorías.
•
Beneficios: No aporta las calorías del
helado, brinda nutrientes esenciales como calcio, proteínas
y vitaminas, y es muy refrescante.
•
Calorías por porción de 200 g
(1 taza de yogurt licuado con frutas): 120. Si lo comparamos
con el helado de crema común, el ahorro es de,
aproximadamente, 300 calorías por porción.
7
– Compota de frutas
Las frutas deshidratadas son ricas en fibra y colaboran
con un mejor tránsito intestinal, siempre y cuando
se las hidrate como, por ejemplo, en una compota. Se
pueden elegir ciruelas, duraznos, damascos, peras y
manzanas, lo importante es no utilizar azúcar
en la preparación.
•
Beneficios: Previene el estreñimiento,
ayuda a reducir los niveles de colesterol sanguíneo
y da sensación de saciedad.
•
Calorías por porción de 80 g
(5 unidades aprox.): 200. Se le puede adicionar edulcorante
y esencias de distintos tipos.
8
– Postre/Flan/Mousse “Light
Estas versiones están muy de moda y, además,
por su sabor, no pareciera que tuviesen menos calorías
que las originales. Como todo lo “light”,
siempre que se maneje adecuadamente la porción,
representa un ahorro calórico. Son variantes
nutritivas, para darse el gusto.
•
Beneficios: Aportan calcio, proteínas
y vitaminas.
•
Calorías por porción de 130 g
(1 pote): 120.
9
– Helado “Light” o de agua
Las calorías son parecidas en ambos casos. El
helado “Light” es más nutritivo que
el de agua; ya que se elabora, en la mayoría
de los casos, con leche descremada o, incluso, se pueden
comprar los que vienen en polvo para preparar en forma
casera. Los helados “Light” comerciales
se elaboran con fibra activa (inulina), la cual se utiliza
como sustituto de las grasas y del azúcar para
brindar textura y cremosidad al producto; es decir,
para hacerlos lo más parecidos posible a los
helados comunes, además de aportar otros beneficios
para la salud. Está la posibilidad también
de elaborarlos en casa con agua o leche y frutas.
•
Beneficios: Es una opción sana y controlada
en calorías, especialmente para los días
de mucho calor.
•
Calorías por porción de 150 g:
80-100.
10
– Fruta asada
Es otra alternativa más para consumir frutas;
en general, se pueden asar diversas clase de ellas,
las más comunes son manzanas, peras, duraznos,
plátanos. Al igual que en la compota, cuando
la fruta se cocina, se facilita la digestión
y, por lo tanto, otorga menor sensación de saciedad;
lo cual no es del todo conveniente para aquellas personas
que necesitan bajar de peso. En este caso, lo más
recomendado es consumir las frutas crudas y con cáscara.
Las frutas asadas pueden combinarse con canela, esencias
de diferentes tipos, ricota, crema baja en grasas o
una bocha de helado “Light”.
•
Beneficios: Aporta fibra y las vitaminas y
minerales que contenga cada fruta en particular. Es
aconsejado, al igual que la compota, para personas con
dispepsia (digestión lenta).
•
Calorías por porción de 150 g
(1 unidad mediana): 80, si se trata de manzana o pera,
que son las frutas más comúnmente utilizadas. |