5. Macerar carnes y pescados.
Las hierbas aromáticas (tomillo, romero, albahaca,
orégano o eneldo) y las especias son un recurso
útil para potenciar el sabor de los alimentos
y que resulten más jugosos sin necesidad de cocinarlos
fritos. La mezcla de condimentos puede ser casera, aunque
también se pueden adquirir sazonadores de especias
preparados para todos los gustos: 'curry', estilo cuscús,
finas hierbas, barbacoa, especial pescados, especial
pasta, etc.
6.
Cocinar en microondas y en papillote. Ambas son técnicas
culinarias saludables y muy adecuadas para cocinar
carnes cortadas en tiras o en porciones pequeñas,
pescados, hortalizas carnosas (calabacín, berenjena,
calabaza, champiñones o setas), patata u otros tubérculos como
la yuca o el boniato. El papillote exige poca preparación y poco tiempo
de cocción, al igual que el microondas. Los alimentos se cuecen en su
propio jugo, por lo que quedan sabrosos y jugosos sin necesidad de añadir
apenas grasas.
7.
Salsas sin nata. La nata empleada como espesante en las salsas
se puede sustituir por una bechamel ligera elaborada
con leche desnatada a la que se le puede añadir
un poquito de queso azul para aumentar el sabor. Las salsas y cremas de frutas
o las frutas asadas son asimismo el acompañamiento idóneo de carnes
y aves. La mayonesa también se puede aligerar, si se mezlca una parte
de mayonesa con una de yogur desnatado.
8.
Condimentos dulces. La canela, la vainilla, el clavo y el cardamomo
son especias que con su marcado sabor compensan el
dulzor típico de las recetas a las
que se añaden, como arroz con leche, natillas o flanes. Asimismo, se pueden
emplear para endulzar y aromatizar cafés, té e infusiones y prescindir
así del azúcar.
9.
Patatas fritas con apenas grasa. Se pueden conseguir patatas
de aspecto y textura crujiente parecidas a las patatas
fritas, pero más ligeras. Se
parten en láminas finas, se extienden en la bandeja de horno sobre papel
sulfurizado y se pulverizan con muy poco aceite. Se hornean al 'grill' hasta
que queden doradas y crujientes. Con estas patatas se puede elaborar una tortilla
de patata ligera. Cuando están cocidas, se saltean con un poco de aceite
en la sartén antes de mezclarlas con el huevo y cuajar la tortilla.
10.
Patés vegetales. Se consiguen al mezclar queso cremoso ligero o tofu
(cuajado de soja) y la pasta obtenida al triturar diversos vegetales cocidos
o asados con ajo. Si a la mezcla se añade clara de huevo, ésta
sirve como emulsionante y le da el aspecto de una 'mousse' |