Tener
un día libre en una dieta de pérdida de
peso tiene sus pros y sus contras, por lo que debe analizarse
detenidamente si a un individuo particular le conviene
este respiro o no le resulta eficaz ese descanso semanal
de su dieta.
1.
Ninguna
dieta debería resultar como un castigo para una
persona, de manera tal que se necesite descansar de
él, pero en algunos casos, esta especie de liberación
tiene sus beneficios y puede contribuir a continuar
perdiendo peso.
Es
decir, tener un día libre en tu dieta permite
que el cuerpo no se acostumbre a una alimentación
totalmente hipocalórica y restrictiva, lo que
significa que el cuerpo no actuará como en épocas
de hambruna y por lo tanto, no limitará el gasto
calórico al mínimo para ahorrar sus reservas.
2.
En ciertos individuos, una dieta cuyas
pautas son muy restrictivas puede desencadenar un atracón
no patológico, es decir, la ingesta de grandes
cantidades de alimentos debido a la sensación
constante de privación.
3.
En ese día libre usted puede
disfrutar de un evento social en el cual la comida,
por supuesto, no es tan limitada en calorías
como lo es en su casa y bajo su gobierno. Por lo tanto,
tener un día libre puede contribuir a una mayor
adherencia al plan de adelgazamiento.
El
descanso, arma de doble filo
En el otro lado de la cuestión se encuentran
sus contras, pues no todo es color de rosa y en realidad,
lo que aquí debe reformularse es la palabra dieta
y su día libre como si éste último
término fuera el premio por haber hecho bien
las cosas durante la semana, por ejemplo.
1.
Las dietas muy restrictivas e hipocalóricas,
relentizan el metabolismo, resultan poco duraderas en
el tiempo y suelen generar un efecto rebote importante,
por lo tanto en estos casos, el día libre tampoco
tendría mayores beneficios.
2.
La clave está en llevar una dieta que incluya
hábitos saludables, donde prime la moderación
que favorezca una alimentación equilibrada, ya
que de esta forma, no nos sentiremos preso de la “dieta”
y no sentiremos la necesidad de romper prohibiciones
mediante una liberación.
3.
En el marco de una dieta sana, existen eventos sociales,
y días en los cuales las calorías ingeridas
se incrementan sustancialmente, por lo tanto, debe entenderse
a la dieta de pérdida de peso como un cambio
paulatino que modifica de a poco nuestros hábitos
para que éstos puedan sostenerse a lo largo de
nuestra vida y protejan nuestra salud siempre.
De
lo contrario, viendo la dieta como algo temporal para
lograr sólo el objetivo de perder peso, nunca
podremos cuidar verdaderamente la salud y mantener el
peso logrado en el tiempo. |