Aunque
parezca sorprendente, las ensaladas son una de las principales
fuentes de grasa y calorías en la dieta de la
mujer, el culpable es el aliño, frecuentemente
rico en grasas. Es necesario tener cuidado y moderar
el consumo de salsas o aliños demasiado ricos
en aceites, tales como la salsa cóctel, salsas
de queso o vinagretas elaboradas con cantidades excesivas
e innecesarias de aceite o mantequilla. Recuerda que
una cucharada sopera de aceite equivale a unas 80 calorías.
Reserva
para ocasiones especiales la utilización de grasas
de origen animal (mantequilla, nata…) y sobre
todo las grasas “trans”, que son aquellas
provenientes de aceites poliinsaturados que han sido
hidrogenados y procesados, siendo responsables del aumento
del colesterol y problemas cardiovasculares. Principalmente
este tipo de grasas nocivas para la salud y que no deben
tener cabida en un adelgazamiento saludable, suelen
utilizarse en la elaboración de bollería
industrial, margarinas y precocinados.
LEGUMBRES
Recupéralas
en tu lista de la compra, incluir legumbres en la dieta
ayuda a perder peso con más rapidez y efectividad,
son pobres en calorías y grasas, proporcionando
una sensación de saciedad que no produce la ingesta
de otros alimentos. Puedes consumirlas de múltiples
formas, en ensalada, estofadas con verduras, en purés,
añadidas a las cremas de verduras…
COMPLEMENTOS,
CONDIMENTOS Y BEBIDAS
Las
especias como el ajo, el perejil, el romero, laurel…
son muy recomendables por sus múltiples beneficios
y pueden utilizarse a placer para aromatizar y saborizar
tus platos. Además, de esa forma se podrá
reducir el añadido de sal, la cual debe limitarse
para evitar la retención de líquidos.
Recuerda
que beber sacia el apetito, asegura una correcta eliminación
de toxinas y favorece la evacuación intestinal.
Bebe abundante agua durante el día sin esperar
a tener sed, también pueden consumirse infusiones
sin azúcar, café (moderadamente), zumo
de tomate y de frutas sin azúcar y limonadas
dietéticas, todas ellas, opciones que “no
pesan”.
Sustituye el azúcar en las recetas por edulcorantes
y endulzantes de menor valor calórico, siempre
que no prefieras emplear azúcar pero en menor
cantidad, ya que en numerosas recetas de postres, el
azúcar empleada resulta excesiva y puede reducirse
sin ningún problema a fin de obtener un resultado
más suave, menos empalagoso.
Finalmente, recuerda que el peso de los alimentos a
la hora de calcular las calorías, es siempre
la parte comestible. |